¿Para llevar o para comer acá?

A inicios del mes de octubre el grupo Estímulo tuvo la oportunidad de presentar el siguiente artículo en la feria científica “Mi Expo 2009” de la Escuela de diseño de la UPOLI.

Vimos el trabajo de muchos estudiantes que han aplicado además del conocimiento del diseño, los métodos y técnicas de investigación que permiten desarrollar proyectos apegados a las necesidades reales de diseño.

Creemos que, además de proyectar de manera correcta nuestra profesión, estas actividades ayudan a que los estudiantes formen de manera integral todos sus conocimientos y fortalezcan teóricamente sus proyectos.

titulo

¿Qué tiene que ver el diseño gráfico con la comida rápida?

Parece una analogía absurda, pero en la práctica el servicio de diseño gráfico ha estado imitando a los restaurantes de comida rápida desde dos frentes:

  • Desde la forma en la que se ofrecen los servicios
  • Desde la relación con el cliente

El entrenamiento casi a diario con pedidos de diseño express, o dicho de otro modo, “milagritos digitales”, que bien que mal sabemos de algún modo realizar  los  diseñadores gráficos, y además recibimos rédito por ellos, nos ha preparado para esos comensales que corren buscando saciar su apetito pero a la mayor brevedad posible.

¿Quiénes son los comensales?

  • Clientes
  • Empleadores

¿Qué buscan?

  • Hamburguesas de pixeles o vectores
  • Logos con ketchup
  • Papas a la Open Type
  • Anuncios, revistas, banner, web site, frituras con su adobe, etc.

El cliente pide para llevar, pero quiere preparar la comida

Quieren meter su cuchara…

Cuando algún cliente o empleador requiere los servicios de un diseñador gráfico muchas veces tienen una idea errónea sobre la profesión y se elaboran soluciones previas a sus necesidades de comunicación sin antes elaborar una estrategia específica para casos específicos.

Es decir, la improvisación, el estilismo, tendencias, la inmediatez en la entrega del producto, las ideas preconcebidas y recetas refritas son muchas veces el contexto bajo el cual los clientes elaboran toda una gama de soluciones gráficas para sus pedidos.

En estos casos el diseñador se encuentra frente a un dilema: el satisfacer la necesidad del cliente en cuanto a sus conceptos previos de cómo debe verse su producto final —tomando en cuenta que está pagando por dicho servicio— y por otro lado justificar sus conocimientos y propuestas muchas veces en contra de los gustos y arquetipos de sus clientes.

La experiencia es amplia y los casos se repiten constantemente

  • Los diseñadores reciben encargos de clientes con bocetos mentales preconcebidos
  • y/o conceptos reciclados o copiados.
  • El cliente siente lo que necesita, pero no sabe cómo verbalizarlo, y muchas veces lo quiere
  • todo para ayer.
  • En ocasiones quieren hacer valer más su opinión frente a la del profesional del diseño.
  • El comitente urge de los servicios del diseñador y quiere participar directamente en el proceso.
  • Diseñadores consideran el tiempo como un factor determinante en el resultado de sus productos, sin embargo los clientes y empleadores necesitan rapidez.
  • Frente a un encargo express la metodología de trabajo, así como estudios previos quedan desplazados por la inmediatez.

“los clientes vienen solicitando un bote, y lo que desean es cruzar el río”…

Ambas perspectivas…

(sobre los encargos express)

De los clientes:

  1. Necesitan algo pero muchas veces no saben qué.
  2. Solicitan un servicio especializado pero lo quieren tan rápido como el chasquido de los dedos.
  3. Ignoran cualquier metodología de diseño.
  4. Generalmente quieren algo “sencillo” pero quizá estén pensado
  5. en cuánto les costaría.

De los diseñadores:

  1. Vale más la destreza técnica, el ordenador y el software.
  2. Cualquier metodología supone un retraso en la entrega.
  3. No todas los productos se diseñan en función del cliente,
  4. muchos son autocomplacientes y a eso le llaman arte o creatividad.
  5. Los mejores amigos en momentos de apuro:
  6. vectores prediseñados, templates, brushes, imágenes royalty free, etc.

¿Pero quién tiene la razón…

…El cliente?

Si examinamos las implicaciones profundas de esta vieja fórmula, nos daremos cuenta de que proviene de una presunción de conflicto, duda o malestar. Si el cliente cree tener la razón y se manifiesta en tal sentido, es porque percibe que algo no está bien, o que algo debe mejorar.

Esto significa que la organización no se ha preparado lo suficiente para darle plena satisfacción al cliente.

Admitir que todos los clientes tienen la razón y no capitalizar, no aprovechar al máximo esa interacción a favor del negocio no sólo pone de manifiesto que existe una limitada visión, una gestión corta. En últimas, se convierte en una prueba irrefutable de que los dueños y administradores del negocio no sienten la necesidad, el deseo apremiante de calzar los zapatos de sus clientes, de ponerse en su lugar.

Juan Carlos Díez Posada
(http://www.degerencia.com/articulo/el_cliente_siempre_tiene_la_razon_i)

…El diseñador gráfico?

El diseño tiene potencial para maximizar las ventas e influir en la percepción del público sobre determinado producto, desde la simple tarjeta que lleva en su billetera o el diario donde usted lee las noticias, hasta un mega proyecto. En estos tiempos difíciles de crisis el diseño sin dudas puede hacer una diferencia notable.

“La tarea del diseñador, cuando acepta un trabajo, es brindar sus servicios con la mayor eficacia profesional posible para satisfacer a su comitente. Y si no está dispuesto a ello tiene la alternativa de rechazar el pedido”.

Raúl Belluccia

Según Marcelo Álvarez

(alvarezcastelli.cl)

“Es una discusión estéril, que se origina por desconocer la función de cada parte, carecer de indicadores de medición y en definitiva perder el foco de la conversación… ser capaz de escuchar y de lograr generar valor en el cliente final”.

Los clientes necesitan VALOR, VALOR FACTURABLE.

El buen diseño es aquel que me genera valor. Valor significa que el cliente lo agradece a través de su compra y fidelidad a la Marca, valor significa facturación, por eso la frase de Jota Muga “Valor por Valor” resulta muy apropiada.

Los clientes son nuestros mejores amigos

Y sí, muchas veces tienen la razón. Nuestro trabajo, esfuerzo, estudios, nuestra orgullosa y celosa creatividad se deben a ellos. Sin un mercado lleno de necesidades, oportunidades y problemas, el diseño no tendría objeto, sería nada más que un pasatiempo, contemplativo, pasivo, exclusivo tal vez, pero no facturable.

Consecuencias

del diseño express

  • Falta de calidad gráfica en los productos diseñados
  • Se descarta cualquier metodología, así como estudios previos
  • Abuso de recursos gráficos (por ponerle Juana Ramos…)
  • Alteración de la función real de la disciplina del diseño
  • Mala interpretación externa sobre el oficio y la práctica profesional

Del carrito sanduchero al restaurante gourmet

Ingredientes

  • Los clientes fieles, no pagan por monos, ni financian creativos, pagan por resultados.
  • Nunca olvidar que el cliente y el diseñador trabajan para un tercero, el cliente final, o visto de otro modo, el cliente de mi cliente. Si tenés dudas sobre qué solución es mejor… preguntale al cliente de tu cliente, su opinión es la que al final vale.
  • El Diseño es un juicio y la vez un riesgo, nuestra tarea como diseñadores es reducir la incertidumbre que genera invertir en nosotros, para ello debemos ser parte responsable del negocio, no tan sólo del encargo.
  • “El cliente no meterá mano en el trabajo si la solvencia del profesional es tal que resulta una inhibición para la intromisión de este” (Guillermo Brea).
  • Las mejores soluciones de diseño son las que generar mayor valor facturable, a veces son feas pero si generaron el efecto deseado, hay algo en eso que no estamos viendo.

Marcelo Álvarez (alvarezcastelli.cl)

La pregunta no es ¿cómo puedo vender diseño?, sino: ¿qué problemas o dificultades pueden resolver mis habilidades?, o: ¿qué problema presenta el cliente que viene a solicitar mis servicios?, para comprender ¿qué necesidad o deseo debo satisfacer?

Fernando Del Vecchio

  1. #1 por Diana el octubre 28, 2009 - 12:58 AM

    Muy buen artículo🙂, qué curioso, hace tiempo leí uno parecido: http://www.smashingmagazine.com/2009/05/24/do-you-want-fries-with-that-logo/ “¿Quiere papas fritas con su logo?, es muy similar, pero su artículo enfoca otros puntos. En mi experiencia personal, son los clientes de menor presupuesto quienes por lo general hacen esos tipos de encargos, pero además es muy estresante trabajar así y para este tipo de diseño importa más la cantidad que la calidad, a menor tiempo menor coste, pero menor valor. Hasta he visto gente que se atreve a cobrar $2 por un logo.

    Pienso compartir este artículo con mis amigos de NoticiasDeviantart En Español, si me lo permiten.

    Saludos😉

    Saludos😉

    • #2 por Allan Cruz Cárdenas el octubre 28, 2009 - 8:50 AM

      Muchas gracias por tu comentario y el link para leer el arto. En realidad hace referencia al mismo problema que nosotros planteamos y que el equipo de estímulo pretende exponer a las diversas universidades que soliciten la charla y que les interesen estos problemas reales que afectan esta profesión, y sin inconvenientes puedes pasarselos a tus contactos ya que este texto es Creative Commons, compartilo. Slds.

  2. #3 por katia el octubre 28, 2009 - 1:59 PM

    Me gusta el articulo, como el señor anterior ya habia leido algo similar en creativossinideas.com, pero me gusta ya que loabordan desde los dos puentos de vista y es cierto eso de que el ultimo que tiene la palabra es el tercero, el que decide, pero pregunto…y cuando no se conoce al tercero? cuando se limita a tu jefe que quiere que hagas esto rápido porque le interesa cerrar el trato? o cuando sino lo haces porque para vos eso es un revoltijo y la respuesta es la puerta esta abierta, me gusta la frase de Belluccía, pero en este mi paisito no abundan los trabajos en diseño y ahora con la tecnologia para los empleadores cualquiera le sirve para retocar, pintar o hacer algo similar de lo que ellos tienen como concepto de diseño.
    gracias.

  3. #4 por Lonnie Ruiz el octubre 29, 2009 - 10:35 AM

    Katia, esa frase de Raúl es una de las más controversiales.

    Es un hecho que en Nicaragua un gran porcentaje de diseñadores no podemos darnos el gusto de “no hacer el trabajo”, también aquí aplica otra frase de Raúl que indica “la obligación del diseñador es entender y respetar el mensaje de su comitente y servir humildemente a su mejor difusión sin entorpecerlo”.

    Con esto, aquellos diseñadores que NO PODEMOS decirle no a un trabajo, tenemos la obligación de servir de manera profesional a este, poniendo en práctica nuestra capacidad de persuasión, justificando (no siempre) nuestras acciones y si al final el resultado NO nos gusta, tenemos todo el derecho de retirar nuestro crédito.

    Saludo

  4. #5 por Marcelo Alvarez B. el diciembre 31, 2009 - 3:07 PM

    Muchas Gracias por citarme. La verdad es que el tema es complejo, el diseñador Venezolano John Moore le llama a estos diseñadores express “diseñadores farmacia”, está muy contaminado el medio ciertamente, espero que en corto tiempo se desarrollen nuevas herramientas de medición del ROI (retorno de la inversión)aplicadas al diseño, de modo de ir estandarizando, procesos, resultados y el juicio de estos clientes desinformados mejore a favor de nuestra actividad, la idea es contribuir a una cultura del diseño sana y no aumentar la obesidad mental de los clientes.

    Un abrazo

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